La Compañía de las Obras (CDO) es un movimiento de personas que asumen la responsabilidad de crear y desarrollar obras (con o sin ánimo de lucro) con la finalidad de contribuir al bien común.

Se constituyó en Italia en 1986, para promover y tutelar la dignidad de las personas en el contexto social y especialmente en el trabajo, a través de la presencia de los católicos en la sociedad, con el impulso de obras sociales y empresas, favoreciendo una concepción del mercado y de sus reglas que comprenda y respete al ser humano como persona en todos los aspectos, dimensiones y momentos de su vida.

Desde entonces, la CDO ha tenido un crecimiento rápido y constante hasta alcanzar las 30,000 empresas y el millar de organizaciones no lucrativas asociadas. A través de su experiencia, inspirada en los principios de libertad, caridad y subsidiariedad, la CDO quiere promover la centralidad de la persona en cualquier contexto social y cultural. Las personas y sus agregaciones se convierten así en promotores de un progreso realmente humano, dentro de cada circunstancia histórica, cultural y económica.

En México surge como iniciativa de un grupo de personas que movidos por un interés común constituyen la Compañía de las Obras en 1997, empezando a participar en la vida pública con diversos actos y encuentros.

La existencia de la CDO en nuestro país ha fomentado el espíritu de colaboración, creando una red de relaciones y ayuda mutua.